Cómo prevenir las úlceras por decúbito por presión

ulceras por decubito

Cuando una persona permanece en la misma posición durante cierto tiempo es habitual que en su cuerpo aparezcan las lesiones que se conocen con el nombre de “úlceras por presión” o, también, “llagas” o “escaras”.

Normalmente, este tipo de lesión aparece en las zonas del cuerpo en las que el hueso está más cerca de la piel, por tanto, zonas como los tobillos, las caderas, el sacro o los codos son las que más frecuentemente suelen experimentar esta condición. Pero ¿sabías que se pueden evitar?

A continuación te descubriremos cómo prevenir las úlceras por decúbito por presión para que tengas en cuenta las medidas que puedes llevar a cabo.

4 consejos para prevenir las úlceras por presión

Para poder prevenir la aparición de este tipo de llagas en el cuerpo, es importante seguir unas pautas diariamente que deberá llevar a cabo el enfermo en cama. Por ello, es esencial que se realice lo siguiente:

  1. Examinar la piel: cada día se deberá examinar bien el cuerpo del enfermo, sobre todo, haciendo hincapié en las zonas de mayor riesgo (las más próximas al hueso) así como otras zonas propensas a estas úlceras (las que entran en contacto con los fluidos corporales como la orina, el sudor, etcétera).
  2. Seca bien la piel: si quieres saber cómo prevenir las úlceras por decúbito por presión es importante que tengas en cuenta que la piel debe estar bien seca para evitar que la humedad pueda acelerar esta lesión. Además, se recomienda que durante el lavado del cuerpo se usen jabones alergénicos y poco irritantes y que nunca se usen colonias ni alcohol que pueda dañar la piel.
  3. Vigilando la presión del cuerpo: como ya hemos dicho, estas úlceras aparecen por estar en la misma posición durante mucho tiempo. Por tanto, es importante que se vaya moviendo el cuerpo para evitar que esto pueda provocar una llaga. Los cambios de postura tienen que realizarse cada 2 o 3 horas y, siempre, tendrá que hacerlos un profesional de la salud. Además, se pueden usar cojines o almohadas para aliviar la presión en ciertas zonas del cuerpo.
  4. Protege las zonas más presionadas: para prevenir las úlceras por decúbito por presión es importante que intentemos reducir la presión de las zonas que más la sienten. Existen diferentes apósitos que se adaptan al cuerpo y que pueden aliviar esta opresión, por lo que es altamente recomendable optar por usarlas y reducirás el riesgo a la formación de estas escaras.

Síntomas y causas

Ahora que ya sabes cómo prevenir las úlceras por decúbito por presión, es importante que nos detengamos en la lesión en sí misma pues, así, podremos detectarla a tiempo. Debes saber que hay algunos síntomas de estas úlceras que son fácilmente detectables, como los siguientes:

  • Cambios en el olor corporal
  • Zona hinchada y que produce molestias
  • Aparición de un tipo de drenaje que se parece a la pus
  • Zonas de la piel están más cálidas o frías que otras
  • Enrojecimiento de la piel
  • Picores e irritación

Las causas de las úlceras por presión pueden ser muy variadas. Sin embargo, siempre aparecen cuando un enfermo permanece mucho tiempo en la misma posición. Lo que aquí ocurre es que zonas concretas del cuerpo no tienen el mismo torrente sanguíneo que otras debido a la presión que se está ejerciendo constantemente contra ellas.

Existen tres motivos que producen la aparición de estas úlceras:

  1. La presión en la piel: esta presión constante en cualquier parte del cuerpo provoca que el flujo sanguíneo no circule correctamente y, por tanto, que no se pueda transportar bien el oxígeno ni los nutrientes
  2. Fricción: las úlceras también pueden aparecer por causa de las ropas que viste la persona y que crean fricción con la piel. Esto se agrava cuando la piel está húmeda, por eso, es esencial que nos aseguremos de que el paciente está bien seco.
  3. Rozamiento: también puede ser que las úlceras aparezcan porque el cuerpo de la persona se esté rozando con algo concreto. Puede ser que el cabezal esté más elevado y su cuerpo se deslice hacia abajo y que esa posición cause rozaduras que, a la larga, produzcan las escaras.