Cómo proteger la piel de los mayores en invierno

cuidando la piel de los mayores

Con la llegada del invierno, debemos extremar las precauciones, sobre todo, si tratamos con mayores. Y es que el frío puede poner en peligro nuestra salud tanto interna como externa haciendo que nuestra piel pueda resentirse.

Por este motivo, en el post de hoy de Benviure queremos ofrecerte algunos buenos consejos que te descubrirán cómo proteger la piel de los mayores en invierno. Sigue leyendo y podrás encontrar los trucos y recomendaciones que te ayudarán a darles los cuidados que necesitan.

Consecuencias del frío en la piel de los mayores

Antes de indicarte los mejores trucos para proteger la piel de los mayores en invierno, es importante que conozcas por qué es importante tener cuidado con la salud de nuestra piel. El frío puede resultar muy dañino para las estructuras de la dermis, provocando situaciones como las que aquí te descubrimos:

  • Menos oxígeno: debido al frío, los capilares sanguíneos de la piel se contraen y, por tanto, impide que el oxígeno llegue bien a las células de la piel. Esto provoca que, en apariencia, se vea una dermis mucho más apagada y sin brillo.
  • Menos protección: el frío también es un agente que reduce la estimulación de sebo en nuestra piel, es decir, grasa natural. Por tanto, la protección que la grasa aporta a nuestra dermis se reduce en el invierno haciendo que estemos más expuestos a afecciones o enfermedades dérmicas.
  • Sequedad: el hecho de que haya menos grasa en nuestra piel hace que la humedad y la hidratación que normalmente tenemos se evapore, por tanto, que tengamos una piel mucho más seca. La sequedad puede provocar alteraciones como irritación, enrojecimiento, picores, etc.

Por todos estos motivos, es importante aumentar el cuidado de la piel durante los meses más fríos del año y, más aún, si el paciente es una persona mayor ya que su piel es mucho más delicada.

Consejos para proteger la piel en invierno de los ancianos

Tal y como has podido comprobar, la piel puede dañarse mucho durante el invierno. Por eso, es de vital importancia extremar las precauciones y optar por un cuidado más intensivo durantes los meses de invierno.

Aquí te descubriremos cómo proteger la piel de los mayores en invierno dándote algunos de los consejos más recomendados por los expertos. ¡Toma nota!

  1. Jabones con pH neutro: es importante optar por usar un gel que sea pH neutro para respetar al máximo las necesidades de la piel.
  2. La importancia de la hidratación: del mismo modo, también es imprescindible optar por una completa hidratación de la piel, por tanto, siempre de cada aseo tendréis que hidratar la piel en profundidad.
  3. Las manos: la piel de las manos es una de las que más se resienten al estar, siempre, en contacto con el exterior. Por tanto, lo mejor es ir ataviados con cremas hidratantes de manos y aplicarla varias veces al día para protegerla al máximo.
  4. Beber mucha agua: para proteger la piel de los mayores en invierno también es importante fomentar que el anciano aumente el consumo de agua pues, de esta forma, se está apostando por una óptima hidratación también de manera interna.
  5. Evitar los excitantes: alimentos como el té o el café producen vasoconstricción y, por tanto, impide que el oxígeno circule bien por el organismo. Por eso, es mejor reducir estos alimentos al máximo.
  6. La piel del rostro: la cara es también otra de las zonas del cuerpo que están más expuestas al frío. Por tanto, es importante que se aplique crema hidratante tanto por la mañana como por la noche.
  7. Cuidar los labios: de forma concreta deberemos optar por hidratar profundamente los labios para evitar que se agrieten. Para ello, siempre deberéis llevar encima una barra de cacao que conseguirá proteger la piel del frío.
  8. Ropa de abrigo: por supuesto, durante el invierno resulta esencial llevar una ropa que sea térmica y que nos ayude a estar protegidos de las bajas temperaturas. El algodón es un material idóneo para estos meses del año.
  9. Cuidado con la ducha: a la hora de asearse cada día se debe evitar optar por una ducha con agua demasiado caliente. El calor puede remover el manto hidrolipídico y, por tanto, producir una mayor sequedad en la piel. Lo mejor es agua tibia.
  10. La temperatura: y, por último, otro aspecto a tener en cuenta a la hora de proteger la piel en invierno es la temperatura ambiente. Se recomienda que no se esté en espacios donde se sobrepasen los 22ºC y que, siempre que se pueda, se usen sistemas de humidificación para evitar la sequedad del ambiente.