Consejos de aseo e higiene de un paciente dependiente

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Las personas dependientes necesitan de nuestros cuidados de forma extrema. Por eso, es importante conocer cómo debemos realizar hábitos tan cotidianos como el aseo diario y conseguir que el paciente esté bien atendido y limpio.

En este post de Benviure queremos darte los consejos esenciales que te descubrirán cómo higienizar a un paciente dependiente. De esta forma, conseguirás saber qué debes hacer en el caso de que el paciente pueda usar la bañera o, por contra, si tiene que asearse directamente desde la cama. Toma nota de nuestras recomendaciones y conseguirás un aseo pulcro y cuidado.

Consejos para el aseo a un paciente dependiente en la bañera

En el caso de que el paciente pueda ponerse de pie y acudir a la bañera, podemos realizar una serie de cuidados que nos ayudarán a brindarle la ayuda que necesita.
Aquí te dejamos algunos de los consejos más importantes que debes tener en cuenta:

  • Un baño caliente para relajar: se recomienda que se someta al paciente a un agua que esté templada o caliente porque, de esta forma, se activa la circulación de la sangre y, por tanto, conseguirás una oxigenación celular. Además, el calor consigue producir relajación y bienestar, algo que afectará positivamente a su estado de ánimo.
  • Ducha para estimular: en el caso de que el objetivo sea despertar y activar al paciente, se recomienda que se opte por una ducha con agua templada para poder estimularle. Además, si combinar agua fría con agua caliente conseguirás que los vasos sanguíneos se dilaten y, por tanto, que la piel transpire.
  • Alternar ducha y baño: como has visto, tanto las duchas como los baños son positivos para los pacientes, por tanto, lo mejor es que alternes ambas prácticas durante la semana y, así, permitirás que el paciente esté mucho más saludable.
  • Material preparado: otro de los consejos para higienizar a un paciente dependiente es que siempre tengas bien preparado todo el material que vas a usar durante el aseo. Es importante que no te distraigas y que estés pendiente en todo momento de sus necesidades.
  • Jabón neutro: también se recomienda que uses siempre jabón con pH neutro para evitar que la piel pueda irritarse o que aparezca sequedad. Aclara profundamente para que no queden restos de jabón.
  • Secado intenso: y, por último, deberás secar su piel con sumo cuidado para evitar que quede cualquier rastro de humedad en la piel. Piensa que la humedad puede generar irritación o, peor aún, la aparición de hongos.

Consejos para higienizar a un paciente dependiente en la cama

Pero hay pacientes que están encamados y, en estos casos, las medidas de aseo e higiene pueden ser más complicadas de realizar. Sin embargo, teniendo en cuenta una serie de claves importantes, podrás darle al paciente el cuidado que realmente requiere.

Aquí te damos algunos aspectos importantes que debes conocer para que, así, el proceso de lavado sea cómodo tanto para él como para ti:

  • Prepara el material: es indispensable que, junto a la cama, tengas todos los materiales que vas a usar durante el lavado. Lo mejor es que cuentes con palanganas con agua caliente y toallas grandes que protejan la cama.
  • Ambientación: es esencial que el espacio donde se vaya a hacer el aseo esté totalmente acondicionado. Es decir, evita que haya corrientes de aire y que la temperatura es la idónea para este procedimiento.
  • Respeta su intimidad: para higienizar a un paciente dependiente es imprescindible que seas totalmente respetuoso con su cuerpo y su intimidad. Por eso, siempre deberás tener cubierta a la persona y que no se sienta expuesta o vulnerable. Solamente deberás ir descubriendo la zona que estés lavando y, cuando termines, volverla a cubrir.
  • Dos recipientes: te recomendamos que uses un recipiente que contenga el jabón y, otro, que únicamente contenga el agua para aclarar. Este agua puede irse cambiando para que la limpieza sea profunda y cuidada.
  • El orden ideal de lavado es el siguiente: rostro, cuello, hombros, brazos y manos, torso, mamas, abdomen, piernas, pies, espalda, nalgas y zona genital.
  • Hidratación: para terminar con el aseo es importante que hidrates bien la piel. Hazlo con un masaje para que el resultado sea placentero y relajante para el paciente.