Fases del Alzheimer

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El Alzheimer, al tratarse de una enfermedad degenerativa, experimenta diferentes fases que afectan de forma distinta al paciente. Por lo general, existen fases del Alzheimer: la leve, la moderada y la grave. Van desarrollándose con el paso de los años y los síntomas son cada vez más fuertes y notorios.

En el post de hoy queremos hablar de forma detallada sobre todas las fases del Alzheimer para que, así, conozcas las diferentes etapas por las que pasa la persona acechada con esta enfermedad.

Etapas del Alzheimer y sus síntomas

Dependiendo del momento de la enfermedad en el que nos encontremos, el paciente puede experimentar una serie de síntomas u otros. Como ya hemos apuntado, el Alzheimer es una enfermedad degenerativa y, por tanto, con el paso del tiempo la persona afectada irá sintiendo sus efectos de forma más grave.

A continuación, vamos a analizar una a una las fases del Alzheimer para que conozcas mejor los síntomas que tienen lugar en cada una de ellas.

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Fase 1 del Alzheimer

Es la conocida como “fase leve” porque, en ella, el paciente todavía puede vivir de forma independiente. Esta primera etapa puede llegar a alargarse hasta 3 años y, durante este tiempo, la persona afectada empieza a detectar una serie de deterioros cognitivos que le puede afectar en su día a día.

Los síntomas de esta fase del Alzheimer más significativos son:

  • Olvido de recuerdos inmediatos: puede ser que no recuerde algo que hace menos de media hora que acaba de hacer. Estos “lapsus” mentales se van haciendo más frecuentes y habituales en su día a día
  • Desorientación: aunque todavía no hay riesgo a que se pierda en su ciudad, en esta fase sí que puede aparecer una cierta desorientación en territorio conocido. Puede ser que no reconozca el lugar o que se “olvide” de dónde se encuentran lugares a los que acude con cierta asiduidad
  • Fallos en la memoria: durante esta fase también puede ser que la persona tenga algunos “despistes” como, por ejemplo, que no recuerde en qué mes estamos, el nombre de alguno de sus familiares, etcétera.

Fase 2 del Alzheimer

La segunda de las fases del Alzheimer también se conoce con el nombre de “moderada”. Aquí ya es cuando la memoria del paciente empieza a fallar de forma muy notoria. Esta segunda fase también tiene una duración aproximada de 3 años pero, evidentemente, todo dependerá del estado del afectado y de la evolución de su enfermedad.

Durante esta fase, tienen lugar fuertes alteraciones de la función cerebral y es cuando empiezan a aparecer los síntomas más evidentes. Normalmente, es aquí cuando la familia y los amigos del enfermo empiezan a percatarse de que hay algo que está ocurriendo.

Los síntomas más destacados de esta fase del Alzheimer son los siguientes:

  • Problemas en el lenguaje: dificultad para encontrar las palabras adecuadas en una conversación
  • Dificultades en su día a día: la persona afectada por el Alzheimer puede presentar problemas a la hora de realizar hábitos que hace a diario (ponerse la ropa, usar los cubiertos, etcétera)
  • Reconocimiento de las personas: es en esta segunda etapa del Alzheimer cuando nos encontramos con otro de los signos más típicos de la enfermedad y es que, en algunos momentos, el paciente no es capaz de reconocer a sus seres queridos

En general, en esta segunda etapa la enfermedad empieza a calar más hondo y esto hace que la persona enferma empiece a ser menos independiente. Finalmente, necesitará de los cuidados de profesionales del sector para poder estar bien atendida en todo momento.

Etapa 3 del Alzheimer

Se conoce como “frase grave” o “terminal”. Es la última de las etapas de la enfermedad y, por ello, se presentan una gran variedad de síntomas que muestran la gran afectación que ha padecido su mente. Aquí, hay un aumento de la rigidez de los músculos y, también, pueden aparecer episodios de temblores o crisis epilépticas.

Los síntomas de esta fase de la enfermedad son los siguientes:

  • No reconoce a los familiares: los periodos de lucidez mental son mínimos y, por norma general, el enfermo no reconoce a ninguno de sus seres queridos
  • Cambia la personalidad: debido a la enfermedad, la persona que padece Alzheimer puede experimentar un cambio de personalidad y volverse más irascible y malhumorado
  • Pierde las capacidades automáticas: en esta fase, el enfermo no estará capacitado para realizar hábitos cotidianos como lavarse, comer, caminar…

En esta fase es esencial que el enfermo esté bien atendido por un equipo de profesionales. Solo así, se le podrá atender tal y como necesita, con los cuidados y la atención que requiere su estado.