El síndrome de sobrecarga del cuidador

síndrome cuidador quemado

Cuando un miembro de la familia padece alguna enfermedad neurodegenerativa como es el caso del Alzheimer es habitual que, en casa, aparezca el síndrome de sobrecarga del cuidador. Se trata de una situación que tiene lugar cuando el cuidador experimenta síntomas tanto a nivel físico como emocional que vienen derivados del cuidado y responsabilidad del enfermo.

En este post de Benviure queremos descubrírtelo todo acerca del síndrome de sobrecarga del cuidador: qué es, cuáles son sus síntomas y cómo se puede prevenir. De esta forma, toda la familia podrá sobrellevar esta delicada situación del mejor modo posible.

Qué es el síndrome de sobrecarga del cuidador

Este síndrome también se conoce con el nombre del “cuidador quemado” y se trata de una condición que aparece por acumular agotamiento tanto emocional como físico. Puede aparecer tanto en miembros de la familia que se están haciendo cargo del pariente enfermo como, también, entre los cuidadores profesionales que se sienten abrumados por la carga de responsabilidad.

La persona que sufre el síndrome de sobrecarga del cuidador puede experimentar graves consecuencias tanto a nivel emocional como afectivo. Y esto, a la larga, puede provocarle el aislamiento social, el sentimiento de culpa constante, la sensación de que no está dando suficiente, etcétera.

Es una situación bastante común y es importante aprender a detectarla a tiempo antes de entrar en una espiral de tristeza y depresión.

Síntomas de sobrecarga en cuidadores

Debemos diferenciar dos tipos de síntomas que se desarrollan entre las personas que padecen el síndrome de sobrecarga del cuidador. Por un lado, está la sintomatología que implica a efectos físicos:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Irritabilidad
  • Acumulación de cansancio
  • Insomnio
  • Problemas de memoria
  • Palpitaciones
  • Dolores estomacales

En general, todos estos efectos aparecen por el estado alterado de los nervios y el estrés que afectan el bienestar general del cuidador.

Pero, donde más estragos hace el síndrome de sobrecarga del cuidador es a efectos emocionales ya que, el exceso de responsabilidad y de sufrimiento, hacen que la persona empiece a estar desequilibrada emocionalmente. Algunos de los signos más claros de que se padece este síndrome son:

  • Cambios constantes de humor
  • Falta de cuidado personal e incluso de higiene
  • Impaciencia
  • Aislamiento social
  • Desmotivación general por la vida
  • Tensión constante con la gente de su familia, con los médicos, etc.

¿Cómo prevenir este problema?

tratamiento sobrecarga cuidador

Aprender a detectar este síndrome es esencial para controlarlo a tiempo y evitar que nos adentre en un círculo peligroso de depresión y ansiedad. Por eso, es importante que se tengan en cuenta algunos aspectos que nos ayudarán a prevenir esta situación y reconducirla cuando sintamos que podemos estar experimentándola.

Para poder evitar padecer este síndrome es importante que se tengan claros conceptos como:

  • La enfermedad en sí misma: es muy recomendable que el cuidador esté informado acerca de la enfermedad que padece su ser querido así como de su evolución
  • Gestión de las emociones: es importante que se trabaje la gestión emocional para impedir “machacarte” constamente con todo lo que podrías hacer y no haces
  • Delega: no somos súper-héroes y, de vez en cuando, podemos pedir ayuda a nuestros familiares o amigos. No tengas miedo con este tema, la gente que te quiere te ayudará
  • Oblígate a salir: que un familiar esté enfermo no tiene por qué significar que tu vida se haya terminado. Es importante que te “fuerces” a salir con los tuyos, a disfrutar del tiempo con tu familia, a ir a cenar… No es tu culpa que esté enfermo así que no te castigues por ello.
  • Practica la positividad: y, por último, para poder prevenir el síndrome de sobrecarga del cuidador es importante que cambies ligeramente tu perspectiva y que procures ver el vaso medio lleno. No te aferres a los problemas y complicaciones sino a la esperanza para, así, poder gestionar mejor esta complicada situación y transmitirle emociones positivas a tu familiar o paciente